Abrimos la asignatura con un tema
que nos dejaba desconcertadas, expectantes. Era un trabajo basado en una
concepción educativa diferente a lo que, al menos yo, conocía hasta el momento.
Este trabajo focalizaba la importancia del aprendizaje en el proceso, y no en
el resultado. Dicho trabajo era un cúmulo de experiencias enlazadas y con un
mismo sentido: utilizar las imágenes para hacerse preguntas y que en esa
búsqueda de respuestas, consiguieran aprender a observar y experimentar,
analizar y reinterpretar, a dudar y tomar decisiones, a sentir… A crecer.
Precisamente sólo unos pocos
niños tienen la fortuna de tener maestras que creen en una educación como esa, por
y para la construcción personal, la comprensión de la realidad en tanto que
suponga el bienestar individual y colectivo. Desgraciadamente, la presencia de
la Educación Artística en las aulas de Educación Infantil es muy escasa, porque
tal y como afirmaba Efland (2004) en “Un argumento cognitivo a favor de las
artes”, a las artes no se les otorga el valor cognitivo que tienen. La segunda razón que explica ese carácter es su pobre y
descontextualizada presencia en el Currículo oficial. Y teniendo en cuenta que el
Currículo oficial es la biblia intocable de los profesores conformistas,
ignorantes y miedosos, llegamos a otro problema didáctico.
Para analizar esta cuestión, me puse en contacto con dos maestras de Educación Infantil y decidí acudir al colegio de mi pueblo, en el que yo estudié. Ya me tenían preparado el material que ellas consideraban más importante: el oficial. Esto incluía los temas de oposiciones referidos al lenguaje artístico (principalmente me he interesado en mirar “Evolución de la expresión plástica en los niños y niñas” y “La influencia de la imagen en el niño”), y, por supuesto, una fotocopia de la parte del currículo en el que aparecía el Lenguaje artístico. Su intención era demostrarme lo mucho que a él se ceñían. Ni siquiera se habían planteado, tras casi 40 años de profesión, que lo que ahí decía pudiera verse modificado o mejorado.
Y creo que esta ignorancia o
inconsciencia de las maestras es el resultado de un trabajo sin motivos, sin
porqués ni “paraqués”.
A esta forma de trabajar
totalmente contraria a lo que describía al principio, sin preguntas, sin
búsqueda de respuestas, sin análisis, sin investigación, se le suma el
cuestionable seguimiento del Currículo. Claro que esta nada acertada elección y
mala organización de contenidos referidos al lenguaje artístico en el Currículo,
no es casual.
Comentábamos en clase que la propuesta curricular del momento
siempre se articula según la moda y los consensos de la comunidad científica
ocupada en el tema en tal momento. Por eso, la raíz de tal problemática se
encuentra en la deficiente estructuración de la propia materia artística: la
comunidad de artistas nunca ha llegado a un consenso para estructurarla, por
eso es imposible secuenciarla para que se siga un mismo orden.
Esto, sin dejar de ser un
hándicap en tanto que perjudica a los alumnos de quienes no se interesan por
mejorarlo, presenta la ventaja y oportunidad de organizar las artes de una
manera flexible y personal de modo que se trabaje según se vayan a aprovechar
más y mejor los recursos que nos ofrece, como si de un recorrido aleatorio y
con distintas conexiones se tratase, quedando reflejado en lugar de en el
currículo, en un mapa.
Montse Romero es una de esas maestras que opta por la
segunda opción. En el proyecto Yo quiero
aprender a volar con sus dragones y dragonas, comparte esa voluntad por
cuestionar dicha herramienta oficial:
“Quiero
poner las decisiones curriculares en manos de todas las personas del grupo e ir
construyendo una herramienta que nos permita visualizar y dialogar con nuestro
currículo y también establecer conexiones entre los diferentes saberes. Es un
reto apasionante, un proyecto apasionante”.
Imanol Aguirre, parece que desde
el mismo enfoque, es el encargado de mover esta disconformidad hacia el trato
de las Artes en el currículo, y el primero en redefinir la propuesta para
Navarra. A partir del análisis de esta herramienta, “Redefiniendo una propuesta
de contenidos para Navarra” y de la reflexión que precede a este párrafo,
reoriento y doy cuerpo a mi propuesta personal:
En primer lugar, me gustaría
analizar el documento oficial para dejar constancia de cómo, tal y como
señalaba antes, no aborda las artes plásticas y visuales como debiera. Para
ello, recojo algunos extractos del mismo y los comento.
De la primera viñeta:
“Las formas representación como nexo entre el
mundo exterior e interior” es una idea que me gusta y con la que estoy de
acuerdo. Es una pena que el discurso curricular no siga en esta línea, porque
probablemente de ser así, hubiera sido mucho más rico.
Recoge algunos usos de las artes, que subrayo
con discontinua, concretamente tres. Sin embargo, les hace mención muy por encima, sin incidir en las múltiples posibilidades que hay dentro de cada uno y sin hacer mención a la valiosaa función analítica e investigadora que tiene.
A pesar de ello, sí destaca la importancia de amplificación y diversificación de
experiencias y formas de representación en esta etapa...
De la segunda viñeta: al hilo de la ampliación
y diversificación de experiencias, habla de la representación de las distintas
realidades. Las distintas realidades con las que a continuación me extenderé, pero que en el currículo no especifica, una vez más.
Respecto a la tercera viñeta, el lenguaje plástico, como mal denomina a lo que se correspondería con las artes plásticas y visuales, aparece muy brevemente con el único sentido de producir y acercarse a producciones plásticas (de conocidos pintores la gran mayoría de las veces).
Mucho nombra la representación, pero sólo en una
ocasión deja entrever su carácter de “funcionalidad de las artes”. Más bien
dicho, deja que lo deduzcas. Como comentaba, aunque afirma lo fundamental de ampliar las experiencias en esta etapa,
no hace mención a la investigación, cuando el trabajo experimentado debe
ser investigado, y precisamente la investigación es el medio más adecuado para enriquecer las experiencias.
Señala el sentido “educativo” del lenguaje plástico (es la
aparición fugaz) para producir
y acercarse a producciones plásticas (en su gran mayoría de pintores,
seguramente), y así adquirir habilidades manuales y, sorprendentemente,
sensibilidad estética. ¿Pero cómo es posible llegar a esto último sólo
haciendo y haciendo? Me da
la sensación de ser un texto poco elaborado, poco pensado y creo que tiene
que ver con la ignorancia o el desinterés de quien lo realizó en el tema de
las artes plásticas y visuales.
En mi opinión, siguiendo a
Montse y a Imanol, ante el trato que las artes reciben en el currículo, la
mejor opción es la de
construir una herramienta de diálogo y cambio que critique y aporte nuevas
opciones, tantas como recursos, recorridos y conexiones hay en este trayecto.
Sin olvidar que siempre la intención de este viaje será preparar tanto a
niños como a adultos para comprender el papel del arte en nuestras vidas.
Y llegados a este punto, ¿para
qué lo usamos?
Al cuestionarnos esta pregunta en clase, nos dimos cuenta de que la cultura visual está muy presente en nosotros, en nuestra realidad. Elaboramos una lista y concluimos que utilizamos las artes plásticas y visuales para hacer representaciones (función representativa), para expresarnos (función expresiva), para analizar (función analítica), para entretenernos y disfrutar con ellas, y también para aprender de ellas y de lo que nos cuentan (función transmisiva).
El primer bloque de contenidos elaborado por Imanol es el referido a los usos y funciones de las artes, y casualmente recoge las ideas que propusimos, aunque añade alguna más y profundiza en otras, como la representación de distintas realidades.
Ahora que está claro cuál es el sentido de su uso, lo importante es la manera de conseguirlo. Entonces, ¿cómo trabajar el arte para exprimir estos múltiples usos que nos brinda? Esta propuesta curricular irá desvelando cómo trabajar todas las maneras de usar el arte que se nos habían ocurrido, pero la primera parte se centra las propuestas plásticas y visuales que podemos trabajar en el aula ligadas a la representación. Por lo tanto, la pregunta que guía mi discusión nacida en clase es: ¿Cómo trabajar estas formas de representación en el aula?
En lo que respecta a la representación de la realidad, en esta asignatura me he dado cuenta de que es imposible hacer representaciones perfectas, si no te han enseñado a ello, igual que sucede con el conducir, y de que tampoco me hace falta ni me interesa, porque para lo utilizo este tipo de representación, me vale.
También me han descubierto que para representar las cosas tal y como se ven, la clave está en OBSERVAR. Hasta entonces yo, que había sufrido el “trauma de los bodegones”, creía que para dibujar la realidad lo más real posible (lo que comúnmente se identifica con dibujar bien) se tenía habilidad o no. No me había planteado que esa destreza pudiera entrenarse y mejorarse “mirando”.
En mi visita a la clase de 2º de
Educación Infantil del C.P. Virgen de la Oliva (Carcastillo), me encontré con
que la maestra sí planteaba a los niños actividades en las que trabajaban este
tipo de representación. Estaban estudiando las partes del cuerpo, e Isabel, la
maestra, les pidió que cada uno hiciera un dibujo del cuerpo. Se encontró con
que faltaban cuellos, hombros, codos… Entonces les propuso, por parejas
manipular, tocar el cuerpo de su compañero, con la intención de que fueran
conscientes de partes del cuerpo que en su primer dibujo no habían reflejado.
En general, los resultados fueron más completos. Pero, aún así, la maestra se
encontró con alguna que otra cabeza sin orejas, a lo que planteaba, ¿y cómo
escucha esta persona? Me parece una buena estrategia, pero demasiado recurrente
e incompleta en Educación Infantil, porque se queda en la manipulación, pero no
trabaja la observación, la mirada. Quizás, si antes de manipular, miran,
contemplan, proceden a hacer un boceto, y luego utilizan la manipulación para
mejorarlo el trabajo sería más completo.
Al margen de estas actividades que a la maestra se le ocurren y a las que recurre puntualmente, Isabel utiliza el material diseñados por la editorial SM que todas las maestras de Educación Infantil siguen en el colegio a diario. Al final de cada cuadernillo (hay 9, 3 por semestre) hay una ficha dedicada al Lenguaje artístico que señala los objetivos de la misma, actividades previas, actividad principal en la ficha y actividades complementarias, como se ilustra a continuación:
Todas ellas trabajan obras de distintos artistas, todas son cuadros y de reconocidos pintores, y se limitan a “completar” o “reproducir” los trabajos de los mismos tras conocer algunas de sus obras y parte de su biografía. De hecho, la consigna principal de la que presento a continuación (remarcada en negrita) es “dibujar la paloma y el sol lo más parecido posible al cuadro original”
Resalto el aspecto de “al cuadro original” porque me parece un error que lo que se pretenda con esta actividad sea reproducir una obra, en lugar de utilizar los elementos que en ella aparecen para, por ejemplo, investigar cómo son las palomas, ver fotos de palomas reales, en distintas situaciones (volando, quietas…), y hacer lo mismo con el sol. Una vez que hayan conocido y contemplado diferentes opciones, hacer una composición en la que aparezca alguno de los elementos trabajados, representado como ellos prefieran, pero asemejándose a algo de lo que han visto. Porque lo malo no es que tengan obras de referencia, de hecho, eso es bueno. Lo malo es que la única paloma que sepan representar es la de Picasso, sin ni siquiera ser conscientes de cómo son realmente las palomas (a pesar de que se encuentren con ellas a diario cuando van al supermercado, o en ocasiones puntuales como de excursión a la Plaza del Pilar en Zaragoza...).
Desde luego que
no me parece que tenga sentido alguno reducir las artes en la escuela a copiar
o completar cuadros de pintores famosos. Comentábamos en clase, que el trabajo
que se realiza con los niños refleja la concepción que tenemos de ellos. En
este caso, muestra la idea de personas sin criterio, meros re-productores. Idea
que, dicho sea de paso, dista mucho de la que recogían las experiencias que
vimos en el comienzo de la asignatura, esas maestras sí creen en los niños como
productores y creadores, por eso los medios que ponen a su disposición se
alejan tanto de este mal llamado proyecto, el de“Volteretas” de SM.
Muchas veces, el desarrollo
artístico se encamina sólo hacia el realismo. Como señalaba Rhoda Kellog, el realismo
es objetivo final de los dibujos, ya que se tienden a identificar las formas de
representación de la realidad con las legítimas, y las de realidades abstractas
o no visibles con las ilegítimas. Cuando el uso, será legítimo o no, en función
de lo que pretendamos con dicha representación (Teoría de los repertorios
múltiples).
La segunda posibilidad de representación es la
de las cosas que no se ven pero se pueden fantasear. Aquí entra en juego la
curiosidad y la imaginación.
Un ejemplo es una producción mía,
el semestre pasado en la asignatura de Didáctica de la Literatura Infantil,
donde combine tres animales para dar vida a “LA LEOVISPOSA”
En mi visita al colegio, me lleve
una sorpresa al ver que un niño, ante la propuesta de la maestra de “hacer un
dibujo libre”, diseñase a una criatura que compartía rasgos con la que yo creé:
tenía algo de león y algo de volador, gracias a las alas. Era “EL LEONBOLADOR”.
Sin embargo nuestras creaciones
tenían un punto de desencuentro: la idea a la hora de ser creados. Mi criatura
nació a partir de la puesta en marcha de una serie de estrategias facilitadas
por el profesor (confeccionar un animal mitológico a partir de la suma de
otros), y la del niño de su propio bagaje e imaginario.
Al hilo de la actividad anterior, del cuadro de la paloma de Picasso. ¿Cómo trabajar la representación de realidades no visibles, fantasiosas y abstractas? Por ejemplo, en el primer objetivo habla de conocer y valorar las obras de arte de Picasso. Y en actividades previas, de buscar otras obras del artista, y practicar el dibujo haciendo bocetos de otros cuadros suyos:
Enfocado de esta manera, los niños van a tener una
predisposición hacia Picasso como hacia el resto de autores, de una actividad
pesada, tediosa, porque siempre se trabaja igual: buscar cuadros, y dibujar sus
obras. Todo es repetitivo y aburrido.
Sin embargo, Pablo Picasso nos
ofrece un sinfín de posibilidades divertidas para jugar con su forma de crear y
los niños. "Yo pinto los objetos como los pienso, no como los veo”, decía.
¿Y qué hay para un niño mejor que esto? Esta frase es la que abre el camino
hacia la representación de las realidades no visibles, abstractas y
fantasiosas. En las obras que compuso en el período surrealista, predomina el uso de formas
distorsionadas, en las que representa lo monstruoso y mitológico. El proceso
para construirlas, parece en muchas, el seleccionar, recortar, recomponer y
pegar. Así que esta puede ser una buena alternativa para llevar a cabo con los
niños, movidos con la intención de representar algo fantasioso.
Otro de los usos y funciones de las artes es la representación
de las cosas de forma alegórica, mediante símbolos. Creo que esta forma cada
vez va a ir ganando más terreno en el mundo pictórico, debido a las nuevas
formas de comunicación. Las redes sociales como Facebook, u otras aplicaciones
como Whatsapp o Line, contienen un amplio repertorio de emoticonos que se usan
mucho. El
like/me gusta es un
claro ejemplo, se está extendiendo hasta llegar a ser una herramienta de
evaluación en youtube.
Además de en las redes sociales, debemos ser conscientes de
cómo, cuándo y para qué utilizar símbolos. Por ejemplo, Imanol nos
propuso hacer un autorretrato con el uso de recortes de revistas. Nuestra primera reacción
fue de desconcierto, pero en el momento en que te das cuenta de que tu
autorretrato se compone de todo aquello que te define y diferencia, fue muy
fácil. Aquí presento el mío:

De esta manera ya podrán suprimir la fotocopia de la misma paloma repetida para todos “adornando” el pasillo:

Por continuar con la actividad
anterior, una convención muy utilizada a la hora de representar la paz es el
símbolo de la paloma con una ramita. De hecho se menciona en la actividad que
analizaba, pero sin darle mayor sentido. Sería interesante completar esta
mención con dos nuevos enfoques: la experiencia de Picasso con la paz y con
este símbolo y la de ellos mismos.
Por ejemplo, presentar al artista
como la persona comprometida con la paz que era y descubrir todos los dibujos
que hizo para movilizar y concienciar acerca de la importancia de la misma en
números congresos y movimientos para la defensa de la paz. Incluso fue
galardonado con el Premio Internacional de la Paz.
Y además, enlazar esta idea con
la que representaban estas aves para él: cuando era pequeño en su casa tenía un
palomar. Recibió una paloma de regalo, por parte de Henri Matisse, concretamente.
A su hija pequeña le puso el nombre de Paloma.
Se puede enlazar la relación de
Picasso con las palomas con la de nuestros alumnos, para ver si tenemos algo en
común con él: ¿Hay un palomar en mi casa, en casa de mis abuelos?, ¿veo palomas con frecuencia?, ¿alguna vez
me han regalado una paloma?, ¿tenemos alguna prima, hermana, mamá o abuela que
se llame Paloma? Como el hecho de que represente la paz es muy significativo,
propongo que recorten de revistas, elementos, palabras que simbolicen para
ellos la paz. Después los pegarán dándole forma de paloma, para que ya haya algo
de nosotros, de nuestros deseos, en ese símbolo.
De esta manera ya podrán suprimir la fotocopia de la misma paloma repetida para todos “adornando” el pasillo:
Una vez ha sido
modificada dicha actividad, enriqueciéndola con el trabajo de la representación
desde tres enfoques distintos, no tendría ningún sentido trabajarla como una
actividad aislada más al final del tema. Creo que lo propio sería enmarcarla en
un proceso de trabajo encaminado, por ejemplo, al gran problema de las guerras,
donde la paz aparecería como herramienta para acabar con ellas. Un proyecto de
trabajo dentro del que podría tener sentido, sería el de Los Canguros que abrió
esta andanza, enlazando el problema social de la matanza indiscriminada de
animales con la matanza indiscriminada de personas, así como con los motivos
(injustificables) que mueven a la gente a hacerlo.
La última función de las artes que voy a recoger en este
escrito es la que se refiere a la caza de imágenes singulares, extraordinarias
en el mundo cotidiano.
Al igual que sucedía con la representación de la realidad
visible, para conseguir esas “imágenes excepcionales” a nuestro alrededor,
basta con saber mirar. Digo que basta, pero construir esta mirada no es nada
fácil. No es fácil, pero no es imposible. Es cuestión de entrenarla, igual que
a la hora de representar las cosas lo más parecidas a la realidad.
Recuerdo que pensé en un
fotógrafo que conocía y lo comenté en clase cuando Imanol abrió esta temática.
Era Chema Madoz, y precisamente, iba a aprender mucho más de él. Es una de esas
personas con una sensibilidad estética hacia lo que le rodea que conmociona a
quien contempla sus obras. Esa manera de mirar las cosas y verlas de otra
manera, de estar ante una realidad mucho más amplia, como decía, se construye.
De hecho, como docentes, tenemos que dar la oportunidad a nuestros alumnos de
transportarse a otros mundos, a partir de la conversión de lo ordinario en
extraordinario. Pero para eso, tenemos que empezar abriendo nuestra propia
mirada.
Una buena forma de conseguirlo es
apoyarnos en profesionales. Igual que Chema Madoz toma de referencia a
fotógrafos, escultores, pintores, desde quienes partir, él mismo, o mejor
dicho, su “manera de hacer” será uno de nuestros soportes.
Entonces, recordé aquella mañana en la que descubrí la silueta de Navarra en la pintura mal extendida de la pared de mi cuarto. Ese fue mi primer descubrimiento estético…
Al poco de hacer estas fotografías, me sorprendió ver una noticia que hablaba precisamente de que la belleza está presente a nuestro alrededor, pero no nos damos cuenta. La noticia, recogida de la BBC World News, decía:
Del mismo modo que él hace, Imanol nos planteó una serie de
objetos cotidianos desde los que trabajar la mirada para conseguir ver en ellos
algo extraordinario que, aparentemente y sin prestar atención ni poner
intención, no se vería.
Están son las posibilidades que yo descubrí en dichos
objetos (un chupete, un zapato, una pipa y una regadera):
Otra actividad para trabajar esta mirada fue, con una
técnica creativa consistente en enmarcar parte de una imagen, descubrir otras
en las que en un primer momento ni siquiera habíamos reparado:
Tras hacerlo de forma pautada, porque Imanol nos lo había
encomendado, vi que estaba formando, no sé si consciente o insconscientemente,
mi mirada. Me di cuenta el día en que comiendo, me pareció que el vaso lleno de
agua sobre el mantel, dejaba de ser eso para convertirse en algo profundo y en
movimiento, como un tornado que empieza en medio de la calma, como un efecto
óptico divertido que jugaba conmigo.
Volví a creer que estaba
construyendo estéticamente mi mirada, cuando jugando con las sombras de media
mañana, vi mejor que nunca el sentido a la expresión de “usar gafas y tener
cuatro ojos”.
Entonces, recordé aquella mañana en la que descubrí la silueta de Navarra en la pintura mal extendida de la pared de mi cuarto. Ese fue mi primer descubrimiento estético…
Al poco de hacer estas fotografías, me sorprendió ver una noticia que hablaba precisamente de que la belleza está presente a nuestro alrededor, pero no nos damos cuenta. La noticia, recogida de la BBC World News, decía:
Diseases become art under a microscope “Las enfermedades se
convierten en arte bajo un microscopio.”
This concept first
struck Dr Christine Iacobuzio-Donahue as she was looking at a sample of
testicular cancer. The patterns and colours reminded her of modern art, and seemed just
as suitable for a museum wall as they did for a laboratory. “Esta
idea sacudió primero a la Dra. Christine Iacobuzio-Donahue mientras miraba una
muestra de cáncer testicular. Los estampados y los colores
le recordaban el arte moderno, y parecía tan adecuado
para una pared del museo como lo hacían para un laboratorio”
Así, propusieron el libro “Hidden
Beauty”, que quiere decir belleza
escondida, como una prueba más de que estamos rodeados por imágenes
atractivas en las que no reparamos. Me agrada que algo tan feo como es el
cáncer, pueda verse realmente bello.
Otro artista que Imanol nos
ha acercado, por haber construido esta mirada y tener esta sensibilidad
estética hacia elementos de la naturaleza cotidianos que convierte en
excepcionales, es Andy Goldsworthy,
ícono de referencia del Land Art. Lo espectacular de este hombre no son sólo
los sorprendentes resultados, sino el laborioso proceso que lleva a cabo para
seleccionar y visualizar lo que quiere hasta conseguirlo, con un esfuerzo y una
paciencia admirables. Haré más hincapié en su trabajo en el tema referido a
“Recursos, técnicas y materiales”.
Y cada vez son más personas las que construyen esta forma de mirar. Sorprendentemente, me encontré con algo en cierto modo similar pero en un lugar mucho más cercano y significativo para mí que la Escocia de Andy: la Plaza del Castillo. Era la reinterpretación de unos estudiantes de arquitectura de la obra de Chiharu Shiota, y se titulaba “Lo (extra) ordinario”.
No obstante, aunque el resultado respecto a este último es muy similar, porque la actividad estaba enfocada hacia lo mismo, la construcción de una ciudad, el proceso de trabajo detrás de la ciudad que los niños del CP Virgen de la Oliva nada tenía que ver. Por grupos fueron reproduciendo un patrón de ciudad que aparecía en su libro de actividades, coloreándolo al gusto de cada uno pero sin generar mayor debate, ni discusión, ni investigación, ni aprendizaje:
A modo de conclusión diré que cuando trabajar el arte con los niños, en este caso la
representación puede llevarte por tantos caminos, es una pena que la evaluación
final que se propone desde la editorial (concretamente con la que trabajan en
el CP Virgen de la Oliva) queda reducida a esto:
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:
REFERENCIAS WEB:
Y cada vez son más personas las que construyen esta forma de mirar. Sorprendentemente, me encontré con algo en cierto modo similar pero en un lugar mucho más cercano y significativo para mí que la Escocia de Andy: la Plaza del Castillo. Era la reinterpretación de unos estudiantes de arquitectura de la obra de Chiharu Shiota, y se titulaba “Lo (extra) ordinario”.
Esta artista japonesa realiza
trabajos conocidos por un enmarañado de lanas que se convierten en una especie
de tela de araña que abraza totalmente el espacio de sus instalaciones. Hay
algo de su trabajo que me recuerda a los trabajos de Andy Goldsworthy,
posiblemente esa especie de telas de araña que ambos interpretan como
portadores de relatos y conectores en entre el mundo exterior e interior,
mención presente en el currículo oficial también.
En la interesante página web “Primera
Infancia y Educación Artística”, (perteneciente a la Organización de Estados
Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura), hacen un breve
comentario que recoge muy bien la esencia del trabajo de Chiharu:
“Las
instalaciones de Shiota producen espacios propios, donde se hacen visibles
centenares de hilos invisibles que nos unen a las cosas. En estos escenarios
domésticos que propone, los hilos se convierten a su vez en puentes, en este
caso entre zapatos de distintas personas y mensajes de las mismas. En su obra,
estos hilos siempre son conductores de relatos particulares y universales, entremezclándose
como las raíces invertidas de un árbol, que entorpecen la relación entre yo y
el mundo. Los hilos transportan la información y son esenciales en toda
comunicación, pero a su vez forman redes o alambradas que obstaculizan el paso
a los extraños en especies de espacios donde la vida cotidiana entra en
conflicto con la producción deseante”.
En esta indagación me volvía a
encontrar con Andy y con un nuevo artista que trabaja creando espacios
caracterizados por resaltar aspectos de la vida cotidiana mediante globos, es
Martin Greed. Y de él me llamó la atención la similitud de sus instalaciones
con las piscinas de bolas de los “chiqui parks” infantiles, donde de un montón
de pelotas los niños ven un mundo verdaderamente inusual y extraordinario.


Para cerrar este capítulo,
hablaré de la significatividad de los objetos en la formación del “yo” y de la
transformación de un elemento-espacio y la construcción de una identidad de
grupo al trabajarlos mediante algo que he descubierto con este trabajo: las
instalaciones.
Los objetos definen
parte de nuestra identidad
como “acumuladores” de la experiencia. Y
las instalaciones ponen en marcha el mecanismo de acción-transformación por parte de los niños y niñas,
puesto que parten de la idea de proponer la configuración de los espacios como
mediadores para el juego de los significados y las situaciones de
descubrimiento en una labor colectiva.
Reflejo de esto es la instalación de Javier Abad, "Un jardín, una ciudad, un mapa o una piscina" . Con este material, los niños y niñas encuentran un elemento constructivo para realizar maniobras de elaboración con las que se precisa del consenso. El proceso de trabajo pasa por varias fases. En un primer momento sitúan el material de manera aleatoria e individual para, poco después, establecer decisiones compartidas para "hacer algo juntos". La instalación "crece" a medida que se organizan espontáneamente en la tarea. La relación con el proceso de trabajo del proyecto en el que construían la ciudad en Reggio Emilia es evidente (MAKING LEARNING VISIBLE).
Reflejo de esto es la instalación de Javier Abad, "Un jardín, una ciudad, un mapa o una piscina" . Con este material, los niños y niñas encuentran un elemento constructivo para realizar maniobras de elaboración con las que se precisa del consenso. El proceso de trabajo pasa por varias fases. En un primer momento sitúan el material de manera aleatoria e individual para, poco después, establecer decisiones compartidas para "hacer algo juntos". La instalación "crece" a medida que se organizan espontáneamente en la tarea. La relación con el proceso de trabajo del proyecto en el que construían la ciudad en Reggio Emilia es evidente (MAKING LEARNING VISIBLE).
![]() |
| "The City of Reggio. The Boy's City." |
No obstante, aunque el resultado respecto a este último es muy similar, porque la actividad estaba enfocada hacia lo mismo, la construcción de una ciudad, el proceso de trabajo detrás de la ciudad que los niños del CP Virgen de la Oliva nada tenía que ver. Por grupos fueron reproduciendo un patrón de ciudad que aparecía en su libro de actividades, coloreándolo al gusto de cada uno pero sin generar mayor debate, ni discusión, ni investigación, ni aprendizaje:
| "Nuestro pueblo" (el hecho de que el pueblo gire en torno a la iglesia daría para otro tema, por lo menos.) |
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:
Decreto Foral 23/2007, de 19 de marzo, por el que se
establece el currículo de las enseñanzas del segundo ciclo de la Educación
Infantil en la Comunidad Foral de Navarra.
REFERENCIAS WEB:
http://www.bbc.co.uk/news/magazine-22476101
(consultada en 15 mayo 2013)
http://www.oei.es/educacionartistica/primerainfancia/documentacion_artistas.php
(consultada en 20 de mayo 2013)











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